Son aquellas ecuaciones que tienen denominadores algebraicos.
Para resolverlas es importante tener en cuenta desde el principio aquellos valores de la x que anulan los denominadores y que no podrán ser soluciones de la ecuación.
En la resolución de estas ecuaciones tenemos en cuenta el mínimio común múltiplo de los denominadores para tener un denominador común a todas las fracciones de la ecuación, tal como se explica en el siguiente ejemplo en vídeo:
